Anemia - concepto

Se considera que hay anemia cuando existe un descenso de la masa eritrocitaria, que resulta insuficiente para aportar el oxígeno necesario a las células.

 

En la práctica se acepta que existe anemia cuando la cifra de Hb es inferior a 130 g/L (8 mmol/L) en el varón o 120 g/L (7,4 mmol/L) en la mujer.

 

En determinadas circunstancias (insuficiencia cardíaca congestiva, esplenomegalia masiva, mieloma múltiple, macroglobulinemia, gestación) se aprecia un aumento del volumen plasmático que puede originar una seudoanemia dilucional.

 

Por ello, en el embarazo se acepta como cifra inferior de normalidad hasta 110 g/L (6,8 mmol/L).

 

El síntoma más frecuente es la astenia progresiva. Son frecuentes el cambio de humor con irritabilidad y la disminución de la libido. Los enfermos pueden referir falta de concentración y de memoria para hechos recientes.

 

Por la noche pueden presentar insomnio, lo que aumenta más la sensación de cansancio. Otras manifestaciones son las palpitaciones o el dolor anginoso, que suele coincidir con una enfermedad coronaria previa.

 

En casos de anemia intensa pueden aparecer signos de insuficiencia cardíaca congestiva, en especial si ya había trastornos cardíacos.

Las anemias pueden clasificarse según distintos aspectos, aunque las clasificaciones más empleadas se refieren a la etiopatogenia y a los índices eritrocitarios.

 

En la clasificación etiopatogénica las anemias se dividen en dos grandes grupos: regenerativas y arregenerativas. En las regenerativas o «periféricas» la médula ósea conserva o tiene aumentada su capacidad de producción, lo que suele ocurrir cuando hay un aumento de la destrucción eritrocitaria o pérdidas en forma de hemorragia aguda.

 

Las arregenerativas o «centrales» se caracterizan porque la médula ósea es incapaz de mantener la producción eritrocitaria de forma adecuada, ya sea por defecto de la propia médula o por falta de los factores necesarios.

 

Algunas entidades son difícilmente clasificables en alguno de los grupos descritos. Tal sería el caso de la hemoglobinuria paroxística nocturna, en la que ocurren una anemia hemolítica por defecto de la membrana y una alteración de la célula madre.

 

La clasificación de las anemias según los índices eritrocitarios considera tres grupos según los valores de VCM. En la práctica, conocer si la anemia es microcítica (o hipocrómica), macrocítica o normocítica ayuda a dirigir las exploraciones complementarias.

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