exploración enfermo con una hemopatía

En la exploración física del enfermo con una hemopatía debe prestarse especial atención a la existencia de adenopatías, hepatomegalia y esplenomegalia.

 

A menudo, sin embargo, el hallazgo de las adenopatías o visceromegalias no traduce la existencia de una enfermedad hematológica sino de otro tipo.

 

La exploración neurológica puede poner de manifiesto trastornos producidos por diversas hemopatías tanto agudas como crónicas.

Los edemas en extremidades pueden ser debidos a una compresión adenopática o tumoral.

 

El síndrome adenopático se define como el aumento de tamaño y/o número

de ganglios linfáticos palpables. Los ganglios de tamaño grande (superior a 0,5-1 cm) reciben el nombre de adenopatías.

 

Las regiones ganglionares accesibles a la palpación se localizan en cabeza y cuello (retroauricular, submandibular, laterocervical, supraclavicular) y regiones deltopectoral, axilar, epitroclear, inguinal y poplítea.

El estudio de la sangre y de la médula ósea se puede realizar en el ámbito de las ciencias básicas (Biología y Fisiología), de los laboratorios de análisis clínicos, y en departamentos asistenciales (Medicina Interna y Pediatría).

 

La profundización en los mecanismos de la coagulación sanguínea, en especial la trombosis, hace que la Hematología pueda ser de interés para diferentes especialidades colaterales, como Neurología, Cardiología o Angiología.

 

Finalmente, en algunos países, como España, la especialidad de Hematología asume también la Hemoterapia, es decir, la obtención, almacenamiento y administración de los productos de la sangre y sus derivados.

Scrivi commento

Commenti: 0