aparato digestivo

 

Enfermedades del esófago

Los síntomas esofágicos son muy frecuentes en la población general, fundamentalmente los secundarios a reflujo gastroesofágico (pirosis, regurgitación, etc.), si son infrecuentes o aislados carecen de significado patológico; sin embargo, cuando son frecuentes o persistentes sugieren la presencia de un trastorno esofágico y es imprescindible su investigación y tratamiento.

 

Disfagia

Es un síntoma específicamente esofágico. Se define como dificultad o imposibilidad de tragar. La disfagia expresa un deterioro del transporte del bolo alimenticio, de naturaleza motora; se debe profundizar en todas sus características clínicas: localización, duración, forma de comienzo (súbito o paulatino), evolución (esporádica o continua), tipo de alimentos desencadenantes (líquidos y/o sólidos), maniobras que facilitan la deglución, síntomas acompañantes (tos, crisis asfícticas, dolor torácico, pirosis, impactación, odinofagia) y repercusión ponderal, entre otros.

 

La recogida de todos estos datos facilita de forma sensible el diagnóstico de sospecha y permite establecer la priorización de las pruebas complementarias.

 

  • Disfagia orofaríngea

Expresa la dificultad de trasladar el alimento desde la cavidad oral hasta el esófago proximal («disfagia de transferencia»); el paciente localiza los síntomas en la garganta y su intensidad varía desde una ligera dificultad para iniciar la deglución hasta la imposibilidad absoluta para la deglución de la saliva.

En los casos más graves se acompaña de regurgitación oral y/o nasal de los alimentos e incluso de accesos de tos o crisis asfícticas por broncoaspiración. En general, la disfagia orofaríngea se produce de forma inmediata o en el primer segundo de inicio de la deglución. Desde el punto de vista etiológico, la disfagia orofaríngea es expresión de enfermedades de origen neurológico o muscular (80%) seguidas de alteraciones estructurales.

  • Disfagia esofágica

Indica la alteración del transporte del bolo alimenticio a lo largo del cuerpo esofágico y/o su esfínter esofágico inferior (EEI), por lo que se le conoce como «disfagia de transporte». Cualquier circunstancia (intrínseca o extrínseca) que disminuya el calibre esofágico o toda anomalía motora que altere el peristaltismo y/o la relajación deglutoria del EEI se expresa clínicamente como disfagia.

Desde el punto de vista patogénico, la disfagia se divide en mecánica y motora. La disfagia mecánica depende de una disminución de la luz esofágica por patología intrínseca, benigna o maligna, así como por compresión extrínseca; clínicamente se caracteriza por ser lógica (alimentos sólidos) y progresiva; los líquidos no presentan dificultad deglutoria hasta estadios muy avanzados y la pérdida ponderal corre paralela a la gravedad y etiología de la disfagia.

  • Odinofagia

Este término indica dolor al deglutir. La causa más frecuente es la faringoamigdalitis. Las causas esofágicas son debidas a lesiones inflamatorias graves de la mucosa esofágica (cáustica, radiación, lesiones por píldoras, víricas, cándidas y reflujo gastroesofágico) y a neoplasias esofágicas.

 

Los trastornos motores esofágicos, especialmente la acalasia y el espasmo difuso, también pueden cursar con dolor deglutorio, pero generalmente adopta un carácter opresivo y se prolonga en el tiempo más allá del acto deglutorio.

 

  • Pirosis

Es una sensación de «quemazón» retroesternal ascendente que, en ocasiones, llega hasta la garganta. Se agrava con el decúbito o con los incrementos de presión abdominal o durante el período postingesta, mientras que cede/desaparece de forma momentánea con la ingesta alimenticia y con los alcalinos.

La pirosis es el síntoma esofágico más frecuente en la población general: el 20%-40% presenta pirosis una vez al mes, el 10%-20% lo refiere semanalmente y el 4%-7% lo indica a diario.

En ocasiones, el paciente localiza esta sensación en distintas topografías: la más típica en la zona retroesternal y las menos frecuentes en cuello, región escapular derecha, región clavicular izquierda o zona media de la espalda, por ejemplo. Alimentos como chocolate, tomate, cítricos, especias, ingesta alcohólica, hábito tabáquico y bebidas gaseadas favorecen su aparición.

  • Globo

Se define como una sensación de nudo, parada de bolo alimenticio o estrechez en la garganta. No es doloroso, frecuentemente mejora con la deglución, es episódico y no se asocia a disfagia ni odinofagia. En la actualidad se considera como un trastorno funcional esofágico.