diarrea

 

La diarrea se define como el aumento de volumen, fluidez o frecuencia de las deposiciones en relación con el hábito intestinal habitual de cada individuo.

 

Es un signo que revela una alteración fisiopatológica de una o varias funciones del intestino (secreción, digestión, absorción o motilidad) y que, en último término, indica un trastorno del transporte intestinal de agua y electrólitos.

 

En condiciones normales, el peso diario de las heces oscila entre 100 y 225 g, según la cantidad de sustancias no absorbibles ingeridas con la dieta. Sin embargo, individuos que siguen una dieta rica en fibras vegetales pueden superar este peso. Por otra parte, es posible que un síndrome diarreico se manifieste por deposiciones líquidas frecuentes de escasa cantidad que no superan el peso normal de las heces.

 

Diarrea aguda

  • Se define como aquella que tiene una duración inferior a 4 semanas.
  • La gran mayoría de las diarreas agudas suele ser de origen infeccioso y con un curso autolimitado, por lo que rara vez se necesita la realización de exploraciones diagnósticas complejas.

Diarrea crónica

  • Es aquella que tiene una duración superior a las 4 semanas. La etiología y el pronóstico de la diarrea crónica son muy variables, por lo que generalmente es necesario un estudio en profundidad.
  • Conceptualmente resulta útil separar los términos «maldigestión» y «malabsorción». La maldigestión define la alteración en la hidrólisis intraluminal de los nutrientes, mientras que la malabsorción se refiere a la alteración en la absorción mucosa de los mismos.

 

Fisiopatología

En condiciones normales, el intestino delgado y el colon absorben el 99% del aporte de líquido diario (aproximadamente 10 L) procedente de la ingesta oral y de las secreciones endógenas. Una reducción del 1% en la absorción intestinal de agua es suficiente para causar diarrea.

 

A su vez, un aumento en la secreción conduce también a un exceso de

 

agua en las heces y a la aparición de diarrea.

 

La diarrea se debe generalmente a un trastorno del transporte de agua en el intestino que lleva a un exceso acuoso en las heces. Desde el punto de vista fisiopatológico, los mecanismos más conocidos de diarrea son:

  • a) presencia de solutos no absorbibles en la luz intestinal (diarrea  osmótica);
  • b) inhibición de la absorción activa de iones o la secreción excesiva de iones intestinales (diarrea secretora), 
  • c) conjunción de múltiples mecanismos fisiopatológicos, por lo que muchas veces no puede definirse como osmótica o secretora (diarrea multifactorial).