Divertículo  esofágicos

 

Son dilataciones saculares localizadas de la pared esofágica, que comunican con la luz por un orificio de calibre variable. Se clasifican en: a) faringoesofágico o de Zenker; b) medioesofágicos, y c) epifrénicos.

 

Divertículo de Zenker

 

Se debe a protrusión de la mucosa y submucosa hipofaríngeas a través del triángulo de Laimer, entre el músculo cricofaríngeo y el constrictor de la faringe.

 

Suele aparecer en ancianos y es más frecuente en varones. En un 50%-70% de los casos se debe a incoordinación entre la prensa faríngea y la relajación del EES; en el resto no se encuentran estas alteraciones. Al principio es asintomático o causa manifestaciones leves generalmente atribuidas a faringitis crónica.

 

El cuadro clínico establecido incluye disfagia orofaríngea a sólidos y líquidos, regurgitaciones no ácidas malolientes, halitosis, ronquera, gorgoteo cervical o presencia de masa laterocervical, supraclavicular izquierda

después de comer, que se vacía comprimiendo. Puede complicarse con aspiraciones broncopulmonares, fístulas esofagotraqueales y desarrollo de carcinoma epidermoide intradiverticular.

 

El diagnóstico es radiológico: en estadios iniciales se observa una imagen en espina, con imágenes de adición saculares en casos más avanzados. La endoscopia debe efectuarse con especial precaución cuando se sospecha esta entidad por el riesgo de perforación yatrógena.

 

La manometría esofágica define las alteraciones motoras subyacentes.

El tratamiento quirúrgico (miotomía del cricofaríngeo con pexia o resección del divertículo) se indica en función del tamaño, la clínica y la situación general del paciente. Es una intervención difícil, con posibles complicaciones: fístula o estenosis esofágicas, infección de la herida, disfonía por lesión del nervio recurrente o recurrencia postoperatoria.