esofagitis  infecciosas

 

Las causas más comunes de esofagitis infecciosas son Candida, herpes simple tipo I (VHS) y citomegalovirus (CMV). Suelen ocurrir en pacientes inmunodeficientes: leucemias y linfomas, tras administración de glucocorticoides o citostáticos, después de un trasplante y en el curso del sida.

 

También se dan en ancianos malnutridos, enfermos caquécticos, diabéticos, tras radioterapia o quimioterapia, en pacientes tratados con antibióticos de amplio espectro, o si hay alteraciones funcionales o estructurales del esófago (acalasia, esclerodermia, estenosis benignas o malignas).

 

Candidiasis esofágica

 

Candida albicans es la especie más frecuente, aunque se han descrito otras como parapsilosis, tropicalis, glabrata y krusei. La enfermedad cursa con disfagia y odinofagia, aunque en ancianos puede ser asintomática o causar dolor retroesternal o pirosis.

 

Casi siempre se asocia a muguet oral o candidiasis faríngea. El diagnóstico es endoscópico: cordones o placas blanco-nacaradas, aterciopeladas, sobre una mucosa friable, sin sobrepasar la línea Z, y suele confirmarse mediante biopsia

y/o citología.

 

No son raras las coinfecciones por VHS o CMV, sobre todo en pacientes con inmunodeficiencia. Además de eliminar factores predisponentes, el tratamiento será: a) si no hay inmunodepresión, nistatina o ketoconazol, y b) si la hay, fluconazol o itraconazol.

 

La prevención de recidivas se realiza con fluconazol. Si no hay respuesta o la afección es sistémica, anfotericina B parenteral o flucitosina.

 

Esofagitis herpética

 

El esófago es el órgano más afectado por el VHS tipo I, del que es reservorio el ser humano. Esta enfermedad puede darse en sujetos inmunocompetentes, pero sobre todo en pacientes con inmunodepresión.

 

Se manifiesta con disfagia, odinofagia y dolor torácico, raramente esofagorragia.

 

La esofagoscopia demuestra lesiones aftosas o vesiculares con halo eritematoso, de 2-3 mm, y en estadios avanzados úlceras de 10-20 mm o

necrosis difusa, sobre todo en enfermos con sida. El diagnóstico se confirma por biopsia o frotis; son patognomónicas las inclusiones de Cowdry tipo A. Se trata con aciclovir y, si no hay respuesta, con foscarnet.

 

Esofagitis por citomegalovirus

 

Sólo se presenta en pacientes inmunodeprimidos, bajo tres formas posibles: a) aislada; b) en coinfección con candidiasis, y c) como parte de una infección por CMV diseminada (10% de los casos). Provoca disfagia y odinofagia.

 

Las lesiones son semejantes al VHS, aunque faltan las vesículas; las úlceras esofágicas gigantes son más frecuentes en el tercio medio o distal. El diagnóstico se confirma por histología y muestra inclusiones intracelulares en la profundidad de las úlceras o el tejido de granulación. Se trata con ganciclovir o foscarnet parenterales.