paciente  quirúrgico

 

El objetivo de la medicina perioperatoria es conseguir que los pacientes sometidos a una intervención quirúrgica no se descompensen a causa de problemas médicos preexistentes, no desarrollen complicaciones intrahospitalarias y se recuperen lo más rápidamente posible del acto quirúrgico.

 

Para los casos quirúrgicos poco complejos, esta función puede llevarla a cabo sin mayores complicaciones el propio cirujano o el anestesista. No obstante, con el incremento de la edad de los pacientes sometidos a cirugía, el aumento de enfermedades crónicas y la pluripatología, con frecuencia es necesaria la intervención de un consultor médico.

 

Las pruebas preoperatorias

 

No se recomienda solicitar de modo sistemático análisis de sangre a todos los pacientes que vayan a someterse a una intervención quirúrgica, ya que la probabilidad de encontrar alteraciones inesperadas o que induzcan a cambios en el tratamiento del paciente por debajo de los 60 años sin comorbilidad evidente es muy baja.

 

Las pruebas preoperatorias sólo serán necesarias en pacientes seleccionados en los que la historia o la exploración física prevean anomalías. Deberán individualizarse y, en este sentido, tener o no evaluaciones previas en el propio hospital o del médico de atención primaria o de empresa puede ser de gran ayuda.

 

Aunque no hay un consenso absoluto, en la tabla 7-1 se muestra una aproximación a las recomendaciones en función de las circunstancias de cada paciente y del tipo de intervención quirúrgica.